Mi trabajo por un pulmón

Lima, 29 de octubre del 2009

¿Es válido hacer lo que sea por marketear y vender un producto?. Muchos creen que si, pero el reciente caso del pulmón que no fue robado confirma que las consecuencias de una mentira pueden ser bastante graves. Hasta el punto que tengas miedo de salir a la calle, se creen páginas de Facebook para atacarte o que el presidente de tu país te exija que renuncies a tu nacionalidad.


Tiene razón Susan Hoefken que no se le puede condenar sólo por un par de correos electrónicos. Pero, eso es en el Poder Judicial, donde es muy probable que salga absuelta. Entre la opinión pública es “recontraculpable” si es que el término existe. La gente no le cree, ni le va a creer, por más que ponga su carita de “alucinaaa, yo no mentí”.

Sin embargo, también hay que ser claros e ir más allá de las probables mentiras que esta chica dice. Hay cosas que ha afirmado y que nadie ha querido investigar, pues es más fácil encontrar un “chivo expiatorio” al que podemos darle con todo.

En la entrevista que le concedió a Nicolás Lúcar ella dice que no quiso contactarse con los medios de comunicación, que todo lo originó la central de medios de la empresa, que llamó -en primer lugar- a Radioprogramas.

Es entonces que se coordina todo el show mediático y se espera a los medios de comunicación para acudir a la policía y sentar la denuncia. También, se espera a los medios para “descubrir” el pulmón en una playa de estacionamiento. Todo fríamente calculado y contando con el apoyo de los periodistas, que nos creemos muy astutos, pero que a veces somos fácilmente engañados y nos dejamos llevar por la velocidad de la primicia fácil y el temor a ser destruidos por la competencia.

En todo este proceso la participación de la central de medios es importante debido a que la chica no es conocida en el ambiente periodístico y no sabe cómo llegar a ellos. Mientras que la central de medios conoce el mundo del publicity y sabe que “si pones un huevo hay que cacarear”. Es más, algunos piensan que siempre debes cacarear, sin que te importe si el huevo esta vacío por dentro.

Si ella hizo que el estudiante de medicina saliera del lugar donde se encontraba el pulmón o sí la cámara fue movida para que no filmara a los “ladrones”, es secundario.

Lo importante es que existen antecedentes. No es la primera vez que se pierde algo en esta muestra. Ya ocurrió en otros países y ahí no estaba Susan. Lo que aún no se ha comprobado es si esto es un “modus operandi” de los propietarios del museo o es simple coincidencia. Desgraciadamente, los que vivimos en el mundo terrenal siempre dudamos de las extrañas coincidencias.

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